Archivo | diciembre, 2013

El Valle de Güímar conquista con sus burbujas

20 Dic

Era el día perfecto para visitar y degustar los vinos de una bodega: fresco, nublado y con algo de llovizna. Situada curiosamente en la carretera Subida Los Loros, en Arafo, la Bodega Comarcal Valle de Güímar cuenta con unas grandes instalaciones además de unas magníficas vistas hacia el Valle de Güímar.

En la entrada me esPatricia, un visitante y José Bruno.peraba Patricia Pérez Perdomo, responsable del área comercial de la bodega, quien me contaba que está encantada de volver a trabajar en la bodega que la vio nacer. Con una nueva junta directiva desde el 2012 y bajo la presidencia de José Bruno, estos meses han sido de cambios para adaptarse así a los nuevos tiempos y hacer llegar sus caldos a jóvenes y mayores de toda Canarias. Pese a las novedades siguen siendo conocidos por su marca estrella, Brumas de Ayosa, apostando además por los blancos y su característica botella azul para el afrutado, aunque en los últimos años los vinos espumosos les han dado muchas alegrías tanto dentro como fuera de Canarias donde han obtenido diversos premios.

La Bodega Comarcal del Valle de Güímar nace en 1989 por una iniciativa de varios viticultores del Valle, cInstalaciones de la bodegareando una SAT (sociedad agrícola de transformación) para su gestión. Con una capacidad para un millón de litros, es de las más grandes de las Islas, aunque la producción de este año es de unos 130.000 litros ya que esta última cosecha ha sido mala en la zona.

Las viñas de los casi 160 viticultores que llevan la uva a la bodega se encuentran entre los 800 metros hasta los 1.300 y son de secano. En la zona alta el fruto vendimiado es seleccionado para la elaboración del Brumas de Ayosa Blanco, las de medianías para el afrutado y la zona baja es para los espumosos. La mayoría de la uva es listán blanco, aunque también hay algo de malvasía, moscatel junto con listán negro y merlot.

Espumosos Brumas de AyosaEn los últimos años los vinos espumosos de la bodega han tenido mucho protagonismo, ya que en Canarias no existe tradición en su elaboración. Para su compleja y cuidada producción la uva (sólo usan listán blanco) se debe coger con pocos grados y el racimo se estruja entero para obtener sólo el líquido de las primeras prensadas. Este mosto obtenido pasa por el proceso de vinificación obteniendo un vino de baja graduación. Luego este vino es embotellado añadiendo una solución de levaduras y azúcar. Esta nueva adición de levadura y azúcar genera una segunda fermentación en botella, aportando algunos grados más de alcohol al vino y, lo más importante, el dióxido de carbónico, el gas característico de los espumosos, proceso conocido como método champenoise. Después viene un delicado proceso en el que las lías (levaduras muertas resultado de la fermentación) empiezan a precipitar en las paredes de la botella y se pasa a la operación de “removido” que se lleva a término situando las botellas en unos soportes inclinados. El objetivo es acumular los sedimentos al borde del tapón. Estas lías van aportando complejidad al vino durante todo el proceso de removido. La bodega comarcal sigue hJaula con base octogonal para el removido de espumosoaciendo este proceso manualmente, girando cada botella diariamente un octavo de vuelta al mismo tiempo que se aumenta la inclinación.

El consumo de espumosos está triunfando en las Islas y tan solo quedan unas 1000 botellas a la venta. La bodega está ampliando mercado dentro de la provincia de Las Palmas de Gran Canaria pero su limitada producción no les ha dejado este año crecer más. El próximo año esperan una buena vendimia e incrementar así la elaboración de espumosos.

El momento ideal para beber el espumoso es entre los 8 meses y el año de embotellado final, es decir, a partir de la fecha de degüelle (en las botellas de Brumas de Ayosa espumoso esta fecha aparece en la contra-etiqueta), a partir de aquí, generalmente, sus cualidades organolépticas comienzan a decaer. La temperatura adecuada para su consumo es entre 7 y 10 grados. Actualmente la bodega tiene en el mercado tres variedades de espumosos: Brut Nature, Reserva y Afrutado.

Tuve la oportunidad de catar, además de su conocidísimo Brumas de Ayosa blanco afrutado, dos de sus espumosos, el Brut Nature y el Afrutado. El primero con un color amarillo pajizo, de burbuja fina, persistente y formando una corona perfecta. Los aromas son herbáceos varietales con ligeros recuerdos a bollería. En boca es fresco y sabroso, perfecto para acompañar durante toda la comida. El segundo del mismo color con aromas frescos presenta en boca un sabor dulce y afrutado, siendo ideal como aperitivo o postre.Vinos de la bodega

Para brindar en estas fiestas nada mejor que hacerlo con un espumoso canario de gran calidad como son los Brumas de Ayosa.

Desde Buchitos Gastronómicos les deseamos ¡FELICES FIESTAS! y un ¡PRÓSPERO AÑO NUEVO!

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